1 Fracturas de tibia y peroné
La tibia es el hueso que soporta el peso del cuerpo, ubicado en el lado interno de la pierna. Su función principal es transmitir las fuerzas del cuerpo hacia el pie. El peroné es más pequeño y delgado, se sitúa en el lado externo de la pierna y le da estabilidad a la pierna permitiendo al tobillo direccionar el movimiento.
Las fracturas de estos huesos pueden ser de uno o de ambos huesos y pueden estar desplazadas o no. El desplazamiento de las fracturas generalmente requiere cirugía, mientras que las fracturas sin desplazamiento pueden solucionarse con inmovilización y kinesiología.
El platillo tibial es la parte superior de la tibia que forma la rodilla. Una fractura de platillo tibial con incongruencia articular puede dejar entre 15 y 20% de incapacidad.
Las fracturas de tibia suelen ser abiertas (el hueso perfora la piel) porque la tibia está justo debajo de la piel, sin mucha protección muscular. Esto aumenta el riesgo de infección.
2 Pseudoartrosis de tibia y peroné
La pseudoartrosis es una de las complicaciones más temidas en las fracturas de pierna. Ocurre cuando el hueso no consolida y se forma una falsa articulación. Esto puede requerir nuevas cirugías con injertos óseos.